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Luciano Ferrer

¿Qué son las Pruebas de Atención? ¿Por qué son útiles para los alumnos? - 0 views

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    "Cuántas veces habremos finalizado una clase y nos habremos preguntado si nuestros alumnos han entendido y asimilado todo aquello que les hemos transmitido. Cuántas veces nos hubiera gustado saber si la metodología para enseñarles los contenidos de nuestras asignaturas son los correctos y vamos encaminados hacia la buena dirección. Pues bien, uno de los métodos que tenemos los docentes para averiguar el grado de comprensión de nuestros alumnos es a través de lo que denominamos Pruebas de Atención. En mi caso debo deciros que llevo utilizando desde hace tiempo este tipo de evaluación y os confieso que la encuentro enormemente útil por las razones que esgrimiré a continuación. ¿Qué son las Pruebas de Atención? Las Pruebas de Atención no son más que una breve prueba que el profesor realiza a sus alumnos para medir el grado de atención y de comprensión de todo aquello que haya trabajado durante una sesión lectiva. Esta prueba le sirve al docente no sólo para evaluar individualmente a cada alumno de clase, sino también para evaluar su propio trabajo y la forma que tiene de transmitir sus conocimientos. En verdad es una prueba valiosa tanto para alumnos como para docentes. ¿Debe avisar el profesor de que habrá una Prueba de Atención? Así como en un artículo anterior titulado ¿Qué son las Pruebas de Estudio? ?Por qué son útiles para los alumnos? no daba ninguna pauta determinada sobre ello, debo decir que no aconsejo avisar a los alumnos de que se va a llevar a cabo una Prueba de Atención. El factor sorpresa en este tipo de prueba resulta fundamental ya que el alumno debe ser consciente de que el profesor puede utilizarla en la clase siempre que crea conveniente. ¿Cuánto tiempo deben durar las Pruebas de Atención? ¿En qué momento deben realizarse? Las Pruebas de Atención deben ser muy breves. Yo recomiendo no superar los cinco minutos. Deben ser pruebas que contengan entre tres y cinco preguntas como máximo. En cu
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    "Cuántas veces habremos finalizado una clase y nos habremos preguntado si nuestros alumnos han entendido y asimilado todo aquello que les hemos transmitido. Cuántas veces nos hubiera gustado saber si la metodología para enseñarles los contenidos de nuestras asignaturas son los correctos y vamos encaminados hacia la buena dirección. Pues bien, uno de los métodos que tenemos los docentes para averiguar el grado de comprensión de nuestros alumnos es a través de lo que denominamos Pruebas de Atención. En mi caso debo deciros que llevo utilizando desde hace tiempo este tipo de evaluación y os confieso que la encuentro enormemente útil por las razones que esgrimiré a continuación. ¿Qué son las Pruebas de Atención? Las Pruebas de Atención no son más que una breve prueba que el profesor realiza a sus alumnos para medir el grado de atención y de comprensión de todo aquello que haya trabajado durante una sesión lectiva. Esta prueba le sirve al docente no sólo para evaluar individualmente a cada alumno de clase, sino también para evaluar su propio trabajo y la forma que tiene de transmitir sus conocimientos. En verdad es una prueba valiosa tanto para alumnos como para docentes. ¿Debe avisar el profesor de que habrá una Prueba de Atención? Así como en un artículo anterior titulado ¿Qué son las Pruebas de Estudio? ?Por qué son útiles para los alumnos? no daba ninguna pauta determinada sobre ello, debo decir que no aconsejo avisar a los alumnos de que se va a llevar a cabo una Prueba de Atención. El factor sorpresa en este tipo de prueba resulta fundamental ya que el alumno debe ser consciente de que el profesor puede utilizarla en la clase siempre que crea conveniente. ¿Cuánto tiempo deben durar las Pruebas de Atención? ¿En qué momento deben realizarse? Las Pruebas de Atención deben ser muy breves. Yo recomiendo no superar los cinco minutos. Deben ser pruebas que contengan entre tres y cinco preguntas como máximo. En cu
Luciano Ferrer

Exámenes para aprender, exámenes para olvidar - 0 views

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    "El artículo de hoy no tiene otra finalidad que reflexionar sobre qué tipo de exámenes elaboramos los docentes. Dado que se trata de una reflexión, no es mi intención dar lecciones a nadie. Simplemente quiero mostraros qué diferencia existe para mí entre un examen en el que el alumno puede aprender y otro tipo de examen en el que el alumno olvidará con rapidez aquello que habrá memorizado. Para ello he pensado enseñaros dos tipos de exámenes para una misma Unidad Didáctica y para un mismo curso. Veréis que, aparentemente, tienen muchos aspectos en común. Pero de lo que se trata de ver en ambos no es lo que les une, sino lo mucho que les separa. El ejemplo que pondré para diferenciar entre exámenes para aprender y exámenes para olvidar es sobre el texto argumentativo, aunque podemos aplicarlo a cualquier examen de cualquier materia y para cualquier curso. Exámenes Fotografía extraída de Shuttershock ¿En qué consisten los exámenes para olvidar? Los exámenes para olvidar son aquellos en los que no existe una conexión entre la teoría y la práctica. Son exámenes que se basan en la memorización y en volcar definiciones y características de la Unidad Didáctica en cuestión. Cuando me refiero a los exámenes para olvidar no quiero con ello darle una significado despectivo. Son exámenes para olvidar porque se basan estrictamente en la memorización y no en la aplicación de lo que se ha aprendido. El alumno es incapaz de ver qué relación tienen estos conceptos con su día a día, con su vida real. Son exámenes que se memorizan y al poco tiempo se olvidan. Esto también lleva una consecuencia implícita detrás. Y es que muchas de las asignaturas como las de lengua tienen un carácter eminentemente continuo, es decir, hay aspectos que se enseñan en un curso que luego se utilizan en el mismo curso o en cursos diferentes. Si los alumnos memorizan pero olvidan al poco tiempo lo aprendido, tendremos la sensación de que cada año a
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    "El artículo de hoy no tiene otra finalidad que reflexionar sobre qué tipo de exámenes elaboramos los docentes. Dado que se trata de una reflexión, no es mi intención dar lecciones a nadie. Simplemente quiero mostraros qué diferencia existe para mí entre un examen en el que el alumno puede aprender y otro tipo de examen en el que el alumno olvidará con rapidez aquello que habrá memorizado. Para ello he pensado enseñaros dos tipos de exámenes para una misma Unidad Didáctica y para un mismo curso. Veréis que, aparentemente, tienen muchos aspectos en común. Pero de lo que se trata de ver en ambos no es lo que les une, sino lo mucho que les separa. El ejemplo que pondré para diferenciar entre exámenes para aprender y exámenes para olvidar es sobre el texto argumentativo, aunque podemos aplicarlo a cualquier examen de cualquier materia y para cualquier curso. Exámenes Fotografía extraída de Shuttershock ¿En qué consisten los exámenes para olvidar? Los exámenes para olvidar son aquellos en los que no existe una conexión entre la teoría y la práctica. Son exámenes que se basan en la memorización y en volcar definiciones y características de la Unidad Didáctica en cuestión. Cuando me refiero a los exámenes para olvidar no quiero con ello darle una significado despectivo. Son exámenes para olvidar porque se basan estrictamente en la memorización y no en la aplicación de lo que se ha aprendido. El alumno es incapaz de ver qué relación tienen estos conceptos con su día a día, con su vida real. Son exámenes que se memorizan y al poco tiempo se olvidan. Esto también lleva una consecuencia implícita detrás. Y es que muchas de las asignaturas como las de lengua tienen un carácter eminentemente continuo, es decir, hay aspectos que se enseñan en un curso que luego se utilizan en el mismo curso o en cursos diferentes. Si los alumnos memorizan pero olvidan al poco tiempo lo aprendido, tendremos la sensación de que cada año a
Luciano Ferrer

¿Qué son las Pruebas de Estudio? ¿Por qué son útiles para los alumnos? - 0 views

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    "Las Pruebas de Estudios, tal y como su nombre indica, son unos controles que los alumnos realizan periódicamente al inicio de la clase en las que deben demostrar los conocimientos que han adquirido de la clase anterior. ¿Cuál es su finalidad? Uno de los objetivos de este tipo de pruebas es conseguir que el alumno, en su casa, no sólo realice ejercicios procedimentales, sino que paulatinamente vaya adquiriendo un hábito de estudio diario. De esta manera el alumno se acostumbrará a estudiar de una asignatura de forma regular y no sólo el día previo del examen. Además, si las pruebas de estudio son muy parecidas a lo que será el examen de la unidad didáctica, el alumno afrontará este examen con más confianza y evitará cometer los errores en los que haya podido incurrir en la Prueba de Estudio. ¿Debe avisar el profesor de que va a haber una Prueba de Estudio? No es una respuesta fácil. En lo que sí quiero insistir es en que la Prueba de Estudio no se debe convertir en un castigo. Los alumnos deben asimilarlas como algo que a corto plazo y de cara al examen les va a favorecer. Personalmente, tengo que deciros que me gusta avisar de que habrá una Prueba de Estudio. El motivo es que así pueden apuntarlo en la agenda como una tarea que deben realizar en casa y, en algunos casos, podrán aprovechar la ayuda de padres, compañeros, hermanos… para que les ayuden a estudiar. ¿Cuánto tiempo deben durar las Pruebas de Estudio? ¿En qué momento deben realizarse? Recomiendo que duren, aproximadamente, entre cinco y diez minutos. En este tipo de pruebas suele haber pocos conceptos, ya que sólo se suele evaluar lo que se ha hecho en la clase anterior. En cuanto al momento de la realización, os propongo que la hagáis justo al empezar la clase. Una vez finalizada y corregida, se puede continuar con la programación prevista. ¿Cómo debe ser el tipo de prueba? Lo mejor es que haya pocas preguntas, aproximadamente unas cinco y, p
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    "Las Pruebas de Estudios, tal y como su nombre indica, son unos controles que los alumnos realizan periódicamente al inicio de la clase en las que deben demostrar los conocimientos que han adquirido de la clase anterior. ¿Cuál es su finalidad? Uno de los objetivos de este tipo de pruebas es conseguir que el alumno, en su casa, no sólo realice ejercicios procedimentales, sino que paulatinamente vaya adquiriendo un hábito de estudio diario. De esta manera el alumno se acostumbrará a estudiar de una asignatura de forma regular y no sólo el día previo del examen. Además, si las pruebas de estudio son muy parecidas a lo que será el examen de la unidad didáctica, el alumno afrontará este examen con más confianza y evitará cometer los errores en los que haya podido incurrir en la Prueba de Estudio. ¿Debe avisar el profesor de que va a haber una Prueba de Estudio? No es una respuesta fácil. En lo que sí quiero insistir es en que la Prueba de Estudio no se debe convertir en un castigo. Los alumnos deben asimilarlas como algo que a corto plazo y de cara al examen les va a favorecer. Personalmente, tengo que deciros que me gusta avisar de que habrá una Prueba de Estudio. El motivo es que así pueden apuntarlo en la agenda como una tarea que deben realizar en casa y, en algunos casos, podrán aprovechar la ayuda de padres, compañeros, hermanos… para que les ayuden a estudiar. ¿Cuánto tiempo deben durar las Pruebas de Estudio? ¿En qué momento deben realizarse? Recomiendo que duren, aproximadamente, entre cinco y diez minutos. En este tipo de pruebas suele haber pocos conceptos, ya que sólo se suele evaluar lo que se ha hecho en la clase anterior. En cuanto al momento de la realización, os propongo que la hagáis justo al empezar la clase. Una vez finalizada y corregida, se puede continuar con la programación prevista. ¿Cómo debe ser el tipo de prueba? Lo mejor es que haya pocas preguntas, aproximadamente unas cinco y, p
Luciano Ferrer

5 Formas de evaluar a los alumnos - 0 views

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    "Evaluar a los alumnos es una de las principales obligaciones que recae en la función docente. Evaluar los procesos de enseñanza-aprendizaje se convierte en una necesidad en el momento en el que debemos rendir cuentas de nuestro trabajo y del trabajo de nuestros alumnos en cada una de las sesiones de evaluación que conforma un curso escolar. La palabra evaluar dentro del campo educativo es un concepto muy amplio y que se puede entender desde diferentes puntos de vista. Es por eso que el artículo de hoy no tiene otra finalidad que la de explicaros cómo evalúo a mis alumnos en cada trimestre o evaluación. ¿Qué 5 formas hay de evaluar a los alumnos? Estos cinco tipos o formas de evaluar a los alumnos están pensados preferentemente para los primeros cursos de Secundaria. También hay que decir que los porcentajes de cada una de estas partes dependerá del curso que se imparta. En este sentido, esta entrada quiere centrarse en los apartados o formas de evaluar y no tanto en los porcentajes, que vendrá determinado preferentemente por el profesor o los miembros de un departamento. En mi caso voy a explicar las cinco formas de evaluar un trimestre centrándome en alumnos de 1ª y 2ª de la ESO (12-14 años). Formas de evaluar a los alumnos: 1. Comportamiento (se resta de la nota final de la evaluación). Cuando me refiero al comportamiento estoy hablando de la actitud que tiene el alumno hacia todo lo relativo a la conducta, material escolar del alumno y del centro, cumplimiento de las normas que rigen un centro, retrasos a la hora de entrar en un aula… En este apartado no se evalúa por porcentaje, sino que se resta de la nota global de la evaluación. Para poderlo cuantificar este tipo de comportamiento se distingue entre: Falta de comportamiento leve (-0,2 puntos): llegar tarde a clase, comer chicle en clase, no traer el material escolar… Falta de comportamiento grave (-0,4 puntos): atentar contra las normas del centro, falta de r
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    "Evaluar a los alumnos es una de las principales obligaciones que recae en la función docente. Evaluar los procesos de enseñanza-aprendizaje se convierte en una necesidad en el momento en el que debemos rendir cuentas de nuestro trabajo y del trabajo de nuestros alumnos en cada una de las sesiones de evaluación que conforma un curso escolar. La palabra evaluar dentro del campo educativo es un concepto muy amplio y que se puede entender desde diferentes puntos de vista. Es por eso que el artículo de hoy no tiene otra finalidad que la de explicaros cómo evalúo a mis alumnos en cada trimestre o evaluación. ¿Qué 5 formas hay de evaluar a los alumnos? Estos cinco tipos o formas de evaluar a los alumnos están pensados preferentemente para los primeros cursos de Secundaria. También hay que decir que los porcentajes de cada una de estas partes dependerá del curso que se imparta. En este sentido, esta entrada quiere centrarse en los apartados o formas de evaluar y no tanto en los porcentajes, que vendrá determinado preferentemente por el profesor o los miembros de un departamento. En mi caso voy a explicar las cinco formas de evaluar un trimestre centrándome en alumnos de 1ª y 2ª de la ESO (12-14 años). Formas de evaluar a los alumnos: 1. Comportamiento (se resta de la nota final de la evaluación). Cuando me refiero al comportamiento estoy hablando de la actitud que tiene el alumno hacia todo lo relativo a la conducta, material escolar del alumno y del centro, cumplimiento de las normas que rigen un centro, retrasos a la hora de entrar en un aula… En este apartado no se evalúa por porcentaje, sino que se resta de la nota global de la evaluación. Para poderlo cuantificar este tipo de comportamiento se distingue entre: Falta de comportamiento leve (-0,2 puntos): llegar tarde a clase, comer chicle en clase, no traer el material escolar… Falta de comportamiento grave (-0,4 puntos): atentar contra las normas del centro, falta de r
Luciano Ferrer

¿Por qué como docente enseñas la perfección en lugar de la excelencia? - 0 views

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    "El artículo de hoy quiere incidir en la importancia de diferenciar entre la perfección y la excelencia. Es más, quiere incidir en el peligro de buscar la perfección y el reto que implica la enseñanza desde la excelencia. La escuela de hoy es una escuela que busca a cualquier precio la perfección de tus alumnos y se olvida completamente de que lo importante no es ser perfectos, sino correctos. Excelencia Imagen extraída de Shutterstock La perfección como enemiga de la excelencia. Enseñar desde la perfección es un error. ¿Por qué? Aquí tienes mis razones: La perfección siempre busca lo inalcanzable. La perfección es limitada. La perfección es programada. La perfección implica que nunca se es lo suficientemente bueno. La perfección fomenta la procrastinación, es decir, se acaban retrasando actividades o situaciones que son prioritarias por otras menos relevantes. La perfección teme el error y el fracaso. La perfección conlleva ser codicioso y envidioso. La perfección relega a un segundo plano lo ético y lo moral. La perfección fomenta el individualismo. La perfección no reconoce las limitaciones de uno mismo. La perfección mina la autoestima. La perfección prima el resultado. La excelencia como reto. Enseñar desde la excelencia es el reto que deberías asumir como docente. ¿Por qué? Aquí tienes mis razones: La excelencia se centra no en lo perfecto, sino en lo correcto. La excelencia ve en el error un proceso más del aprendizaje. La excelencia no conoce límites y siempre tiene margen para la mejora. La excelencia es espontánea. La excelencia es un ejercicio de generosidad porque se centra en lo que puedes dar y no en lo que te gustaría poseer. La excelencia mejora la autoestima y ayuda al crecimiento personal a partir de la confianza depositada en uno mismo. La excelencia valora el proceso. Excelencia La escuela de
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    "El artículo de hoy quiere incidir en la importancia de diferenciar entre la perfección y la excelencia. Es más, quiere incidir en el peligro de buscar la perfección y el reto que implica la enseñanza desde la excelencia. La escuela de hoy es una escuela que busca a cualquier precio la perfección de tus alumnos y se olvida completamente de que lo importante no es ser perfectos, sino correctos. Excelencia Imagen extraída de Shutterstock La perfección como enemiga de la excelencia. Enseñar desde la perfección es un error. ¿Por qué? Aquí tienes mis razones: La perfección siempre busca lo inalcanzable. La perfección es limitada. La perfección es programada. La perfección implica que nunca se es lo suficientemente bueno. La perfección fomenta la procrastinación, es decir, se acaban retrasando actividades o situaciones que son prioritarias por otras menos relevantes. La perfección teme el error y el fracaso. La perfección conlleva ser codicioso y envidioso. La perfección relega a un segundo plano lo ético y lo moral. La perfección fomenta el individualismo. La perfección no reconoce las limitaciones de uno mismo. La perfección mina la autoestima. La perfección prima el resultado. La excelencia como reto. Enseñar desde la excelencia es el reto que deberías asumir como docente. ¿Por qué? Aquí tienes mis razones: La excelencia se centra no en lo perfecto, sino en lo correcto. La excelencia ve en el error un proceso más del aprendizaje. La excelencia no conoce límites y siempre tiene margen para la mejora. La excelencia es espontánea. La excelencia es un ejercicio de generosidad porque se centra en lo que puedes dar y no en lo que te gustaría poseer. La excelencia mejora la autoestima y ayuda al crecimiento personal a partir de la confianza depositada en uno mismo. La excelencia valora el proceso. Excelencia La escuela de
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